Por disposición de la ONU los 4 de enero se dedican al día mundial del sistema creado por el francés Louis Braille, el alfabeto Braille. El método que permite a los discapacitados visuales leer sin problemas no es difícil como muchos creen, ¿te gustaría aprenderlo? ¡Sigue leyendo!

Su origen, más que por una utilidad, nació de una necesidad, gracias al ingenio del hombre y su determinación por vencer las barreras. Una solución que ha abierto las puertas de la inclusión y las oportunidades a millones de invidentes a nivel mundial.

Antecedentes del alfabeto Braille

Hacia 1809, en un pueblo al este de París, un 4 de enero, nacía Louis, padre del alfabeto Braille, hijo de una pareja de talabarteros. Con apenas tres años, el niño Louis tuvo un accidente en el taller de su padre que dañó sus ojos.

Siendo el más pequeño de una camada de cuatro hermanos, sus padres no se amilanaron e hicieron el esfuerzo por educarlo igual que a los otros. Fue así como lograron conseguirle una beca en el instituto para ciegos de París, donde años más tarde ascendería a instructor.

Siendo profesor del instituto, se propuso adaptar el método ideado por Charles Barbier de puntos en relieve sobre una superficie lisa. Braille lo perfeccionó agrupando puntos de 1 a 6 para que, de manera metódica, sus semejantes pudiesen leer.

En realidad el sistema de letras en relieve se originó en el siglo XIII de la mano de Al-Amadi, un librero árabe. Su ceguera lo llevó a moldear caracteres táctiles para saber el precio y los títulos de los libros que vendía.

Qué es el Alfabeto Braille

Es la forma de comunicación por excelencia de los discapacitados visuales que les permite tanto leer como escribir. Lo conforman un conjunto de símbolos táctiles constituido de 6 puntos de los cuales varios están en relieve.

Al juntarlos, se representan letras, números y signos permitiendo un máximo de 64 combinaciones distintas. También se pueden construir símbolos matemáticos, notas musicales y hasta notación científica.

Cómo se usa

A cada letra y número se le asigna un símbolo en relieve donde se combinan 6 puntos, este relieve es el que identifica a la letra o símbolo. Su tamaño y disposición forman el Signo Generador, detectado por la yema de los dedos, donde los puntos se combinan un máximo de 64 veces.

En España y América Latina hay organizaciones dedicadas a actualizar contenidos y materiales para las personas invidentes, así como libros de texto para jóvenes. De igual forma publican revistas con temas específicos para que más personas tengan acceso a otras temáticas.

En tal sentido se han fundado instituciones que facilitan instructivos y hasta  videos en YouTube para el aprendizaje y uso del alfabeto Braille. La Fundación ONCE de España, por ejemplo, ha publicado una guía bastante útil y un curso básico al alcance de todos para aprender Braille.

Sus alcances

En 2005 la Unión Europea estableció una directiva que lo regula, siendo de uso común en cajeros electrónicos y el comercio. Hubo gente que se preguntó por qué se usaba en los aparatos para aparcar vehículos si los ciegos no manejan; claro, porque van como pasajeros.

Se ha producido un cambio de actitud muy positivo con respecto al tema, en cualquier momento de su vida, una persona normal podría perder la visión. Antes, ciertos artículos contenían mensajes en sistema Braille como ‘no ingerir’, ahora son más explícitos: por ejemplo, ‘lavaplatos’.

La tecnología ha potenciado este método con los lectores de pantalla para ordenadores y dispositivos, o con los smartphones parlantes. De manera que las personas con esta discapacidad ya son tecnológicamente hábiles.

Entonces surge la pregunta: ¿el Braille en papel está decayendo? Según estadísticas en Inglaterra, por ejemplo, hay 2 millones de invidentes, y menos del 1 % usan Braille. No lo creemos, la mayoría de los invidentes pasan de los 60 años y es un grupo que perdió la visión a tierna edad.

La importancia de este día

Cada 4 de enero es oportuno para recordar la importancia y el avance que resultó de la invención y perfeccionamiento del método Braille. En definitiva nos orienta a:

  • Fortalecer la promoción de los programas que difunden este método desde las escuelas para que más niños lo aprendan.
  • Promover el acceso al método en los distintos aspectos de la vida, tanto social como cultural, de las personas con esta discapacidad.
  • Adaptar publicaciones y contenidos a este alfabeto.
  • Formar profesionales que enseñen e instruyan en este sistema.

Un gran avance

Con el establecimiento de este día, la Organización de Naciones Unidas reconoce el impacto que ha tenido la difusión de este alfabeto en la educación. Ahora más personas pueden leer y escribir potenciando su inclusión en la vida cotidiana y brindando más valor a sus vidas.

Por Samuel Ramírez