Seguramente sabes que un buen SEO y adecuado uso de keywords es necesario para cautivar al buscador, pero ¿Cómo cautivar a tu audiencia? Es aquí donde entra en juego la curación de contenidos, una estrategia que te permitirá incrementar el valor de lo que compartes con tu público.

Y es que de nada te servirá una buena estrategia SEO o una redacción impecable si tu contenido no aporta el valor que tu público espera. Por esa razón es indispensable que conozcas la importancia de curar el contenido, cómo hacerlo correctamente y qué debes evitar.

En qué consiste la curación de contenidos

Antes de que aprendas cómo hacer una correcta curación de contenidos y cómo te puede ayudar en tu estrategia de posicionamiento, debes saber qué es. En pocas palabras, consiste en seleccionar con pinzas la información más relevante sobre un tema para luego convertirla en contenido útil para el público objetivo.

Puedes imaginarte a un curador de contenido como esos pacientes buscadores de oro que filtran la arena para conseguir pequeños fragmentos del valioso metal. De manera similar, curar contenidos es hallar el oro escondido entre las toneladas de información que a diario es subida a internet.

Pero no basta solo con encontrar el oro. Un curador de contenidos también deberá procesar la información y adecuarla para que sea del agrado de la audiencia a la que va dirigida. Por supuesto, ya estarás intuyendo que es una estrategia que requiere tiempo y recursos, y querrás saber a ciencia cierta qué beneficios puede reportarte.

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Por qué es importante la curación de contenidos

Por tu propia experiencia debes saber lo difícil que resulta encontrar información útil en sitios web y redes sociales. Y es que como ya mencionamos, la cantidad de información que es cargada a la red es asombrosa:

  • Cientos de miles de tuits y entradas en redes sociales cada hora.
  • Más de 2 millones de entradas nuevas al día, tan solo en WordPress.
  • Más de 300 horas de video por minuto en Youtube.

Y si a eso le sumamos los portales de noticias, páginas web y tantas otras plataformas, los números se multiplican cuando menos por mil. Es aquí donde la curación de contenidos cobra su mayor importancia, ayudándote a ofrecer contenido verdaderamente útil que destaque sobre el resto.

Ventajas de curar contenido web

Hablando de manera más concreta, el proceso de curado aporta beneficios puntuales que incrementan tu productividad y mejoran el desempeño de tu sitio o marca:

  • Te provee una enorme reserva de temas para crear nuevos posts.
  • Te permite un ahorro de tiempo a la larga, al seleccionar y listar fuentes confiables para futuras investigaciones.
  • Aumenta la productividad y la eficiencia de tu estrategia de contenidos.
  • La información acumulada es un buen caldo de cultivo para nuevas ideas.
  • Te ayuda a aumentar la fidelización e incrementar el engagement, captando nuevo público, clientes o seguidores.
  • Aumenta el tráfico, la autoridad y la presencia de tu sitio web.
  • Potencia tu estrategia SEO.
  • Refuerza el Branding de tu marca.
  • Te ayuda a expandir tu red de contactos, establecer nuevas relaciones y alianzas estratégicas entre tu sitio o marca y los autores originales.

Otro beneficio de realizar un buen curado es contribuir a los que se denomina como “desinfoxicación”. Esto no es más que reducir la cantidad de contenido inservible, poco útil o no verificado que circula en la web.

Cómo llevar a cabo una curación de contenidos efectiva

Habiendo llegado hasta acá ya tienes una idea de lo que es curar contenidos y su importancia. Ahora es momento de que aprendas cuáles son los pasos para curar contenidos digitales como todo un experto.

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1.     Estudia a tu público

El primer paso para poder hacer una curación exitosa es que seas capaz de determinar qué es lo que tu público objetivo necesita. Debes hacer estudios que te permitan comprender qué contenido es de su agrado, qué los motiva y cómo interactúan con la información.

2.     Comienza la investigación

Una vez ya sabes qué es lo que a tu público le agrada, ha llegado la hora de zambullirse por completo en las redes. Realiza una amplia investigación de los temas de interés, y usa para ello herramientas como:

  • Buscadores. Puedes valerte de Google o emplear otros buscadores alternos. Mientras más fuentes tengas, mejor podrás contrastar información y seleccionar las fuentes definitivas.
  • Redes sociales. Usa de manera intensiva los hashtags para estar al tanto de las últimas tendencias en redes como Twitter e Instagram. De igual manera, Facebook y Pinterest también son una buena fuente de noticias, novedades y tendencias.
  • Sitios web. Reddit, Quora y Medium, son portales que cuentan con comunidades y usuarios compartiendo información y punto de vista acerca de los más diversos temas.

Las posibilidades son casi ilimitadas, tantas como recursos tienes disponibles en la web, incluyendo portales de noticias, medios de difusión, blogs, etc. Es indispensable que anotes la procedencia de la información que vayas escogiendo, para poder llevar a cabo el siguiente paso.

3.     Realiza una filtración y organización del contenido

Definida tu lista de contenidos, lo siguiente será llevar a cabo un proceso de selección y filtrado, quedándote con el contenido que aporta. Acá deberás usar tu propio criterio para seleccionar lo que es útil y lo que no. Esto lo harás según la validez de la información y la medida en que se alinee cada contenido con los deseos de tu audiencia.

También deberás organizar la información agrupándola según el tipo de fuente, el formato o el tipo de datos que aportan. Crea grupos de información en los cuales separes el contenido en secciones más pequeñas.

4.     Construye el contenido

Ha llegado el momento de darle rienda suelta a tu creatividad. En este paso, debes enfocarte en crear un contenido totalmente fresco, renovado, tomando como fuente toda la información recopilada. Es importante que aportes tu toque personal, que tu esencia se sienta a través del contenido, mediante:

  • Nuevos títulos
  • Nuevas estructuras
  • Información complementaria
  • Nuevos enfoques
  • Tu característico uso del lenguaje y sus expresiones

Recuerda que tus seguidores quieren conocer tu opinión o postura al respecto. Por eso no basta con simplemente compartir, retuitear o postear la información en crudo. Debes asegurarte de que sea contenido totalmente original, ayudándote de ser necesario con distintas herramientas para evitar plagio ¡No olvides citar tus fuentes!

5.     ¡A publicar!

Al fin ha llegado la hora de compartir el contenido con la audiencia.  Compártelo por todas y cada una de las plataformas que tengas disponibles: blogs, páginas web, redes sociales, feeds de noticias, etc.

6.     Sigue de cerca tus publicaciones

¿Creías que el trabajo terminaba al publicar? Pues te equivocas. Una vez hayas liberado el contenido creado por ti, lo siguiente será medir cómo los usuarios interactúan con el mismo. Debes estar atento a sus reacciones, comentarios y acciones.

Con estos datos podrás determinar cuáles son los temas que más llaman la atención, o qué formato agrada más, por ejemplo. De esta manera obtendrás un valioso feedback que te permitirá afinar aún más tu estrategia de curación de contenidos.

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Buenos y malos hábitos en la curación de contenidos

La curación de contenidos tiene su colección de hábitos tanto buenos como malos que te conviene conocer para reforzar los primeros y evitar los segundos. Dedica un tiempo a repasarlos e internalizarlos para que puedas determinar cuáles son tus fortalezas y dónde necesitas mejorar.

 Los hábitos de un buen curador de contenidos

Todo buen profesional dedicado a curar contenidos digitales tiene una serie de hábitos o prácticas habituales que le permiten generar contenido de calidad:

  • Comparte un contenido variado. Genera información variada dentro de los temas de interés de su audiencia.
  • Agiliza el trabajo con herramientas. Emplea de manera dinámica soluciones como BufferApp, Paper.li, Evernote, Feedly y otras herramientas que le faciliten su labor.
  • Añade imágenes. Enriquece el contenido agregando imágenes, gráficos, infografías y elementos que capten la atención.
  • Traduce los títulos e información. Coloca la información al alcance de los usuarios, en su idioma y con un lenguaje acorde.
  • Evita el copy-paste.
  • Cita debidamente sus fuentes. Esto le permite caer en problemas por derechos de autos y sirve de agradecimiento a los autores que sirven como fuente.
  • Monitorea a su público. Siempre está pendiente de cómo se comporta su público, como cambian sus preferencias y cómo interactúa con el contenido que comparte.
  • Vigila a la competencia. Mantiene vigilada a la competencia para ver sus estrategias, qué recursos usan y qué enfoque emplean. Además, puede detectar a tiempo señales de plagio hacia su trabajo.

Los pecados imperdonables de un curador de contenidos

Así como hay buenos, también hay hábitos fatales en los cuales no debes caer ni por error. Estos “pecados” de la curación de contenido son acciones u omisiones que tendrán un fuerte impacto negativo en la efectividad de tu estrategia.

  • No aportar valor adicional. Si solo te dedicas a repostear ¿Cómo generas valor para tu audiencia?
  • Contenido sin editar. No adaptar o contextualizar el contenido a tu audiencia hará que esta no se identifique y rechace el material.
  • No conectar con la tribu. Si no hay una conexión entre tú y tus seguidores ¿cómo podrás satisfacer sus necesidades?
  • Mala o pobre selección del tema. Esto puede ocurrir frecuentemente si haces uso intensivo de las keywords para investigar, llevándote a publicar contenido relacionado, pero poco interesante.
  • No tener voz propia ni punto de vista. Recuerda lo que dijimos anteriormente: tus seguidores querrán escucharte a ti. Si no aportas ni haces notar tu estilo ¿Qué va a diferenciar tu material del resto?

Más no siempre es mejor…

Nada más contrario al espíritu de un curador de contenido que intentar meter mayor volumen de contenido para “llegar a más público”. Priorizar la cantidad sobre la calidad producirá publicaciones pobres, imprecisas y poco útiles. Además, traerá consigo otros vicios que nada aportan:

  • No validar ni filtrar. Si te dedicas a publicar lo primero que se te atraviese, sin saber su validez, veracidad o relevancia, solo ayudas a aumentar la “infoxicación”.
  • Querer abarcarlo todo. Intentar llegar a un público masivo a través de enfoques amplios que puede ser perjudicial. Terminarás aburriendo a tus seguidores con información sin sentido o que no es de su interés.
  • No sintetizar. Agrupar cantidades de información sin sintetizar es perjudicial. Puede causar que las ideas importantes, los conceptos claves y lo sustancial del contenido se pierdan de vista.

Por último, tenemos el No usar el lenguaje adecuadamente. No hacer uso correcto del lenguaje o usar únicamente el lenguaje característico del tema. El resultado será un contenido poco coherente, plano y poco interesante.

Contenido curado = Contenido de calidad

No todo es SEO y buenas keywords a la hora de posicionar tu sitio o marca en la web. La curación de contenido es la magia que garantizará que cada uno de tus posts tengan un gran impacto y sean valorados por los usuarios.

Por supuesto, el contenido curado por sí solo no hará milagros, eso debes tenerlo claro. Pero incluir esta estrategia dentro de la planificación del contenido, sin duda alguna hará que obtengas resultados superiores a los esperados.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la curación de contenidos?

Consiste en la búsqueda, organización y filtrado de información de un tema definido, para luego transformarla en contenido de valor para una audiencia específica.

¿Cómo se hace una curación de contenidos?

En primer lugar, Identifica qué es lo que le interesa a tu audiencia. Acto seguido, debes seleccionar, verificar, filtrar y organizar la información más relevante sobre el tema. Por último, pon tu magia a trabajar y crea contenido original, para luego publicarlo en tus redes o sitios web.

¿Cuáles son las 4 S de la curación de contenidos?

Las 4 S refieren a los principios fundamentales, los cuales son: Search (Buscar), Select (Seleccionar), Sense Making (analizar y dotar de sentido) y Share (Divulgar y compartir).

Por Reynaldo Herrera