El mundo ha dado a luz incontables obras de arte a manera de texto. Mucho antes de la Web ya existía un sinnúmero libros famosos en formato físico que llegaron a ser modelos de escritura, e incluso, referencias que forjaron culturas. Detrás de cada obra maestra siempre hubo un trabajo de corrección.

Y es que para que salieran a la luz dichas obras, no bastó con una mente prodigiosa, llena de imaginación. También se llevaron a cabo correcciones de estilo y ortotipográficas hechas por expertos de la lengua y la literatura. Sí. Hasta los escritores más destacados se han valido de correctores que revisen sus escritos.

Diferentes tipos de corrección

La corrección se divide en diversas ramas. Pero, principalmente, existen dos tipos: la corrección de estilo y la ortotipográfica. Existen importantes diferencias entre estas dos. Saber en qué consiste cada una es crucial, ya que querrás estar enterado de qué resultados esperar cuando encargues la revisión de tu obra.

Estas dos formas de revisión constituyen la parte imprescindible de la asesoría lingüística en toda obra escrita. Ya se trate de un sencillo artículo o de un elaborado libro en formato digital o en papel. Veamos qué implican cada una de estas correcciones.

Corrección de estilo

La corrección de estilo es la edición que se hace a un texto con el fin de hacerlo más entendible para el público objetivo. Una corrección de estilo, aunque su nombre así lo sugiera, no elimina el estilo del escritor. Así que, con esta revisión tu libro será mejorado, pero sin perder tu sello personal. Al hacer la corrección de estilo, se toman en cuenta los siguientes factores:

    • El propósito del texto

    • El público al que va dirigido

    • El medio donde va a ser leído

El autor deberá aclarar al corrector si su obra tiene el fin de informar, entretener, vender, educar, etc. Además, se tendrá en cuenta si es para estudiantes, niños, o personas de determinado nivel educativo. Y afectará el estilo si se trata de escritos para un sitio web, de una lectura para la radio, un reportaje noticioso o una novela.

Cuando se realiza esta corrección se resaltan las cualidades del texto, confiriéndole riqueza, escritura creativa, más coherencia y mejor expresividad. En realidad se revisa que el texto tenga una legibilidad fluida. La destreza del corrector se evidencia en lograr esto sin eliminar el estilo particular del autor.

Como ves, esta revisión pule aspectos que no necesariamente son errores, pero que pueden desvirtuar el propósito de la obra y oscurecer su legibilidad. Veamos en qué consiste la corrección ortotipográfica.

correcciónes-textos. Redactores Alfa

Corrección ortotipográfica

Es la revisión mediante la cual se subsanan errores gramaticales, sintácticos,  tipográficos y, por supuesto, los ortográficos. Sirve también para dar un correcto uso a las comillas, cursivas, mayúsculas y negritas. Tal como su nombre lo indica, este tipo de corrección es muy completa. Abarca el texto desde las tres dimensiones principales: ortografía, gramática y tipografía. Incluye la corrección de los siguientes elementos:

    • Los índices

    • Pie de imagen

    • Bibliografía

    • Gráficos

    • El pie de página.

Durante este examen se mejora el texto en cuanto a estética, legibilidad, funcionalidad y una mayor eficacia comunicativa. El resultado es una redacción homogénea en todos sus niveles con el mínimo de error posible.

Sin duda que el profesional dedicado al hermoso trabajo de la revisión ortotipográfica está al tanto de las actualizaciones y cambios de la Real Academia Española. Pues su responsabilidad es pulir un texto al máximo hasta dejarlo perfecto.

¿En qué se diferencian la revisión de estilo y la ortotipográfica?

A continuación, veremos las principales diferencias entre estas dos formas de finiquitar los detalles de tu obra.

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Diferencias entre la revisión de estilo y la ortotipográfica

Importancia de realizar la corrección

Una excelente obra de arte puede ver arruinada su reputación si no es cuidadosamente revisada. En toda acción humana se producen fallas y los escritores, editores y correctores pueden cometer errores. Pero no es tolerable que los errores ocurran en muchas páginas. Esto indicaría mediocridad y descuido e iría en detrimento del éxito de la obra.

Estas correcciones suelen contratarse separadamente. Algunos autores recién comienzan y a veces no pueden pagar ambas correcciones. Pero si se decantan por una, deben escoger la revisión ortotipográfica. Esta es indispensable, ya que la puntuación y la ortografía deben ser impecables en todo buen libro.

Es ético por parte del escritor y de la casa editorial distribuir una obra bien elaborada, sin defectos, fallas y errores ortográficos. El nombre del autor siempre es el dato que lo relaciona con su libro. Una obra mediocre, que no reúne los lineamientos literarios básicos, afectaría su reputación y la de la casa editorial.

Los autores más serios realizan una segunda revisión ortotipográfica luego que se le ha hecho la maquetación del libro. Esto deja ver la importancia de que un libro reúna las mejores características ortotipográficas.

¿Qué hay de los correctores automáticos?

Pues la verdad es que podrían resultar una opción muy económica, pero riesgosa. Especialmente si nos referimos a la lengua castellana. En nuestra lengua hay demasiadas palabras de escritura y significado dudoso. Es casi imposible que un procesador de texto pueda corregir de forma exacta.

La capacidad de estos medios electrónicos para la corrección es bastante limitada. Su nivel es muy básico cuando se trata de revisión de coherencia semántica, contextual y gramatical.

Este tipo de correctores son útiles para sacarnos de algún apuro de momento; pero no podemos confiarles el resultado final de nuestro trabajo, por sencillo que este sea. Recuerda que el corrector automático no contextualiza lo que corrige, y esto es muy peligroso para cualquier escritor.

Lo más acertado es dejar el asunto en manos de expertos. Es mejor pagar un poco, que tirar por la borda meses o incluso años de trabajo, por elegir una corrección poco fiable de un corrector electrónico.

Lo que debes tener en cuenta al hacer una corrección

Si estás escribiendo tu primer libro, te recomendamos que inviertas en la corrección. Solo así vas a lograr una obra pulcra, nítida y pulida, que deje a los lectores con una grata impresión. La inversión que hagas te será devuelta con creces, cuando tu obra deje evidencias de una buena calidad literaria.

Un corrector profesional se convierte en un aliado del escritor porque entiende su obra y la enriquece. Conoce bien la intención de cada palabra y sabe cómo darle ese toque especial para transmitir lo que el escritor quiere decir; siempre dentro del marco de la correcta ortografía.

Si deseas realizar la redacción de tus textos, puedes confiar en el equipo de correctores altamente especializados de Redactores Alfa. De esta manera, tus escritos lograrán el objetivo que tanto deseas, contáctanos, ¡estaremos gustosos de ayudarte! No solamente corregiremos tu texto, sino que si requieres le aplicaremos técnicas de Seo para optimizar tus contenidos.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre corrección ortotipográfica y de estilo?

La ortotipográfica es un tipo de corrección ineludible para quien va a publicar un texto; sin embargo, la corrección de estilo puede ser opcional. Se puede prescindir de esta última, no porque sea menos importante; sino porque en la corrección ortotipográfica se ha hecho el trabajo de fondo, mientras que la de estilo se encarga de pulirlo.

¿Cómo mejora el texto con una corrección de estilo?

Aunque el texto sigue conservando el estilo de su autor, después de una corrección de estilo, el texto se presenta de forma más agradable, con mayor riqueza, coherencia y expresividad.

¿Qué es un error ortotipográfico?

Son las faltas a las normas establecidas en la lengua escrita. Esto incluye: errores de ortografía, jerarquización de títulos, márgenes, sangrías y comillas. Los errores ortotipográficos más recurrentes son de acentuación y, del correcto uso de signos de puntuación, interrogación y exclamación.

Por María A. Gutiérrez