Por Miguel Moncada Meza

“Cuando era niño me hubiera gustado leer más de cien libros, en cambio, leí el mismo libro más cien de veces. Y es que, además de los textos escolares y una vieja biblia, el único material literario disponible en casa era aquel ejemplar de Tío Tigre y Tío Conejo. El día en que noté que ya me sabía todos los cuentos de memoria intenté sustituirlo con la Historia y el Nuevo Testamento; pero, la narrativa del primero me aburría y al segundo no le entendía. Y fue así como dejé de leer.”

Escribí el párrafo anterior con la intención de abrirme puertas en el mundo de la redacción. Había visto en Twitter que una agencia en crecimiento buscaba nuevos integrantes para su equipo, cosa que me interesó de inmediato. Me contacté con ellos y me pidieron enviar un texto explicando las razones por las que me creía capaz de escribir, cuál era mi libro favorito y por qué.

El contenido de mi prueba de redacción era bastante corto, la cantidad de palabras escritas apenas cumplía con la extensión mínima solicitada. Pero, la idea era bastante clara: “Quién sabe leer, puede escribir”, y aquel que diga lo contrario todavía no lee “El diario de Anna Frank.”

redacción. Redactores Alfa
redacción. Redactores Alfa

Razones para convertirme en redactor

La principal razón por la que me interesó convertirme en redactor es quizá también la más obvia: todo aquel que disfruta escribir quisiera vivir de ello. Días después de haber enviado la prueba de redacción, el equipo de Redactores Alfa dio a conocer su lista de seleccionados. La emoción me invadió al encontrar mi nombre en ella.

Fue más satisfactoria la sensación al ver mi primer artículo publicado. Todo artista o aspirante a serlo tiende a vivir de la vanidad. Y no solo alguien había divulgado algo escrito por mí; sino que, además, ¡había pagado por ello!

Escribir mi primer artículo fue todo un reto. No tenía la más remota idea acerca del tema que se me asignó, ni mucho menos de cómo empezar a desarrollarlo; pero al terminar me percaté de un motivo más para redactar, y es que con cada redacción de un tema que ignoramos, aprendemos algo nuevo.

Inspiración y creatividad

Me di cuenta de que la inspiración puede aparecer donde uno menos la espera, y que la creatividad es un poco más sensible. Escribiendo una cosa se te puede ocurrir otra.

No es lo mismo escribir un poema que un microrrelato, y tampoco es igual redactar un texto destinado a ser contenido web que escribir un cuento. Aun así, para todos los que disfrutamos de la narrativa, la prosa y el verso, la redacción puede llegar a ser una gran alternativa. Y convertirme en redactor me ha dotado de satisfacciones y aprendizajes que no habría adquirido escribiendo ninguna otra cosa.

redacción. Redactores Alfa
redacción. Redactores Alfa

Me interesa la redacción, ¿por dónde empiezo?

Aprender algo nuevo no es fácil para nadie, mucho menos si vamos de autodidactas. En mi caso, conté con la instrucción y ayuda de un grupo de profesionales con una amplia experiencia.

Entrar en grupos y foros relativos al oficio te ayudará a nutrirte de información relevante a la creación de contenidos. Además, podrás conocer a otras personas con quienes compartirás el mismo interés. De esta manera puedes aprender a redactar contenido de valor para un sitio web.

En mis inicios llegué a leer unas palabras en el sitio de Redactores Alfa que marcó mi comprensión del oficio: “Creamos contenidos que no solo cautivan, sino que venden”. Esta frase me pareció tan increíblemente concisa, que la primera vez que la leí, entendí enseguida cuál era el objetivo de un redactor.